lunes, 17 de octubre de 2011

De "El péndulo de Venus"

De fértil barro las vasijas
guardaban leyendas
en el agua de sus vientres rechonchos
dormitaba en esencia la
frescura
un cáliz prematuro donde reposar.
El germen de la vida
perduraba invulnerable.
No había nada parecido
y fue entonces el comienzo.

7 comentarios:

tino dijo...

Da la sensación que el poema habla de la mujer fertil. Me sugiere esto por tres expresiones: La primera expresión , con la que se abre este poema."De fértil barro..." tiene esa cadencia oriental del poema mesopotámico de Enuma Elis...donde los hombres salieron del barro y la sagre...Habla de la creación, del nacimiento de la humanidad;
La segunda expresión. como esta de "un cáliz prematuro" recuerda el seno materno, aunque ya la vasija-tinaja lo recuerda y no sólo en la figura de su redondez;
Es clara, en este sentido que vengo comentando, la expresión: "El germen de la vida" y de lo que no hay duda que la intencionalidad es de este crear-hacer nacer es con la expresión : "fue entonces el comienzo".
Precioso, me ha parecido uno de esos poemas esenciales que da gusto leer, entre otras cosas, por lo sugerente.
Gracias Mila por compartir.

María Blázquez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María Blázquez dijo...

Lo cierto es que me da la sensación de estar leyendo un poema de otro tiempo... De uno que no pasa.

Suelo jugar a leer los poemas y después adivinar quien los ha colgado, casi siempre os identifico, pero esta vez no lo había asociado a Mila, con cuya forma directa de expresarse suelo identificarme.

Me ha gustado mucho su estilo trascendente y el matiz de lo imperecedero que me transmiten los versos, a parte de que me he vuelto algo sinestésica temporalmente; al leerlo, he olido el barro.

Estupendo Mila, no me pareces nada prosaica.

Un abrazo.

Mila dijo...

Es todo eso, Tino, a ti no se te escapa nada. Este poema pertenece a un poemario, ya antiguo, dedicado íntegramente a lo femenino, una exaltación de la femineidad, y por eso lo imaginé en un tiempo en el que los dioses eran diosas; los sacerdotes, sacerdotisas y las esculturas, senos y vientres abultados. Con tus cultos comentarios ganan mis poemas.
Gracias, María, por olerme. En esos versos hay, también, mucho de mí. Captas, además de las palabras, el ambiente, el poso que pretendo definir en cada uno de mis poemas. Un placer teneros.

Miguel Angel dijo...

Hola Mila
La idea de este poema es cálida por recordar nuestros orígenes,
lo primigenio, que tanto nos evoca a veces. Los cuatro primeros versos me transmiten 4 ideas muy distintas que se intentan enlazar, y a mi me cuesta leer, o me supone un esfuerzo leerlos, y me despista del disfrute de encontrar sensaciones y sugerencias a este poema.
Ya sabes puedes tomar o dejar, porque son apreciaciones muy personales.
Me encanta que participes tanto en el blog.
Un abrazo.

Miguel Angel dijo...

Son los 5 primeros versos.
Sí me gustan mucho, los dos últimos versos, muy bonita la relación que planteas entre único y ser el comienzo de las cosas.
Gracias por compartir.

Mamen Alegre dijo...

...y no había nada parecido
y fue entonces el comienzo.

Grandes los últimos versos, fantásticos.

Sigo leyéndote.