domingo, 13 de marzo de 2011

Estrenémonos pues...

Hoy llueve a rachas
en las que uno piensa que Dios se enfada.

Escribo una carta sin remitente
y le prendo fuego.
Pienso en la muerte y salivo,
miro la lumbre y huelo el humo.

Sé que estoy vivo porque paladeo
y porque sigue el tinnitus en los oídos.
Porque sigo pensando en el canibalismo
como opción para no echar de menos.

Pero sobre todo porque cada vez hay más humo
y se oye llover más lejos.

4 comentarios:

tino dijo...

Magníficos versos de corte bukoskiano o salitriano, como quieras. Son existenciales y sugerentes sobre todo por ese mezclar lo étereo del humo y la gravidez del agua. Todo elementos simbólicos de lo espiritual: Uno que asciende otra que baja, uno-el humo-una pregunta, otra-el agua- una respuesta.
Me encantó, como siempre. Gracias por estos regalos. Un abrazo. Tino

Mila dijo...

¿Sueles comerte a las personas para no sentirte solo, te gustaría estar verdaderamente acompañado para no desear comerte a una mala compañía,es sólo un mal momento cuando echas de menos una buen filete? ¡Eres sosprendente! Muy interesante leerte, Manuel. Gracias por compartirlo.

Bracelli dijo...

Si, estamos vivos, a pesar del canibalismo y el tinnitus...en el alma (si es que existe).
Buen poema, inquietante, para degustarlo lentamente e indagar con cautela.
Por cierto, Manuel, he "indagado" en tu perfil de My Space y coincidimos en muchos gustos musicales (y poéticos, por supuesto), habrá que hablar de eso algún día... (Neil Young, Van Morrison, Demien Rice, por ejemplo). Saludos.

Miguel Angel dijo...

No me gusta leer poemas tan graves, ya sabes que la poesía transmite estados de ánimo, y este poema es demasiado existencial para mi.
A pesar de esto, me gusta lo trabajado que está, como se puede leer entre líneas
"Pero sobre todo porque cada vez hay más humo
y se oye llover más lejos.", aparte de lo que nos dice Tino que simboliza, a mi me indica que el tiempo corre o pasa, y como percibo los cambios, estoy vivo.
Un abrazo y gracias por compartir.