domingo, 6 de noviembre de 2011

Tertulia de noviembre. Ana Castillo y Jose Manuel Vivas.


El viernes cuatro de este mes hemos vuelto a tener la Tertulia, la segunda de este segundo año de Página 72. En ella contamos con la presencia de Ana Castillo Moreno que a partir de su nuevo libro “La música de las horas” nos hizo un recorrido por toda su obra literaria. Su primer libro fue “El despertar de las adelfas” editado por la Diputación badajocense y presentado, en aquellos días del dos mil, por nuestra contertulia Trini Ródenas.

Ana nos leyó un poema interesante, titulado: NUEVAMENTE. (Fragmento)

Esplende la mañana, nuevamente.

Es fúlgido metal el eco del asfalto.

Hiende mi piel exhausta

un frío descarnado, nuevamente

El mismo año publicó un nuevo poemario Vuelos de eternidad, prologado por Rafael Rufino Félix. Un poemario dividido en tres partes: Recuérdame, Vuelos, Eternidad. Ana nos leyó varios poemas, el primero escogido de la segunda parte y del que también colocamos algunos fragmentos:

IV

La mañana ha llegado

cubierta de oro viejo

y con ella la nube,

tan alta como un sueño,

orlando mis anhelos y mis noches…


y el segundo de los poemas tomado de la tercera parte (pag.43)


III

El beso ha sublimado nuestros cuerpos.

Ascendamos ligeros y embriagados,

vacíos de reloj y calendario,

exento s de la noche la mañana,

redimidos, al fin, de la tristeza.


Al siguiente año, en el dos mil uno Ermitaño Ediciones de Daniel Casado publicó “Petra, la noche, tú…” Una visita a la ciudad jordana de Petra.


Atardece.

Se viste la luz de blanco,

a estas horas, en Jordania.

Una extraña impaciencia me posee.

Petra aguarda tras las colinas.

Ana terminó leyéndonos algunos poemas del reciente libro “La música de las horas”, publicado por Vitruvio. El poemario está dividido en tres partes, a través de las cuales el poeta va transitando en una búsqueda de sí mismo. Interesante libro. Ana se sintió contenta de compartir esta presentación del reciente poemario en la Tertulia de Página 72.

Algunos de los poemas fueron:

I

BÚSQUEDA

Nosotros,

que fuimos concebidos

en los bellos jardines del espacio,

como savia insegura

anegada en nostalgia

habitamos la Tierra.


SOLEDAD

Junto al camino,

un hombre solo.

Otoño. La luz se aleja.

Inmóvil,

sobre la tierra fría,

un hombre aguarda.


HABITANDO DESIERTOS

A salvo del poema te creías

pero anoche

el ritmo de la angustia

empapó tu almohada.

Los versos y sus pausas regresaron

para violar tu boca.

Te ha sorbido el desierto.

Habías olvidado que a tu vida

le toca en este tramo ser arena.


EL REGRESO

Has vuelto a la misma lluvia

que te inició en el amor.

Hoy no te acompaña nadie.

La cercanía del agua

hará posible el olvido.

Esta lluvia te ha marcado.

No eres libre.

En la tibieza redonda de sus senos

te cobijas.


LA SONRISA . (Fragmento)

Alguien sonríe

y su sonrisa se abre como el mundo

donde te reconoces.

Por eso, has encendido los muebles;

con la urgencia del hambre,

has dispuesto la mesa

y has saciado las copas

con los vinos mejores.


II

ENCUENTRO

El ángel descendió sobre sus senos

con la torpe inquietud

de la fragancia que desciende

por vez primera.

Fue hermoso contemplarlos:

humanos y divinos por igual.


LA MISMA SENDA . (Fragmento)

El agua moja mi capa blanca.

Es la mañana. Está lloviendo.

Camino aprisa por las aceras.

La lluvia empapa mi pelo negro,

mi blusa roja,

mis pies descalzos.


PASILLOS APAGADOS . (Fragmento)

Si te decides, ven,

me dices siempre.

Pero yo me quedo aquí, sin hacer nada.


PASOS ENCENDIDOS. (Fragmento)

Te busqué toda la noche

con los pasos encendidos.

Tuve miedo al tropezar

con punzantes cicatrices

de mis piernas,

pero yo no permití

que el dolor me detuviese:

necesitaba encontrarte.


INVISIBLE

Penetro tus pupilas.

Soy un ángel

reflejado en los ojos

de otro ángel.

Después, al abrazarte,

abrazo al universo.

Es lento el goce.

No pesa.

Invisible el amor.


III

FUSIÓN

Como una enorme serpiente

sobre sí misma enroscada,

la Tierra gira buscando el centro.

Así el hombre.


CERTEZA. (Fragmento)

Voy a alcanzar el último destello.

La bruma de los siglos

me privó de su imagen.

El diamante que busco

tiene un nombre.


EL MILAGRO

Junto al camino,

dos miradas se encuentran.

Nada más puro

que un poniente de otoño

ya incapaz

de acallar la certeza del milagro.

Llegas. A mi lado caminas.

El espacio se expande

cual inmenso paraguas.

La tersura del frío

vierte una paz distinta.


TOCO EL DÍA
Si te toco, toco el día.
Ahora es ayer y mañana
por más que se empeñe el tiempo
en devanar espejismos
para confundir mi rumbo.
Tú eres la meta.
Siete días orientados
hacia un único sentido
lo confirman.
La certeza de tu piel
no deja lugar a dudas.

EL CÍRCULO

Amar de sol a sol,

esa es la cima.

Desde el punto de luz

donde adormece el pájaro

mecido por rosadas aureolas.

El pájaro que expande

un embeleso azul

alrededor del cuello.

Tú y yo,

dos astros singulares

fusionando sus auras en la suma.

Reconocernos completos.

Haber trazado el círculo es la cima.


ESCRIBIR

Escribir cuando las palabras

se niegan a poblar el aire

porque, al hacerlo,

pretenden salir sin orden

y se acumulan, terribles, en la garganta.

Escribir

cuando las palabras se niegan

a abandonar la quietud

porque, al hacerlo,

son afilados cristales que hacen sangrar.

Escribir siempre.

No para esculpir grandes piedras

sino para invocar

a los ángeles.


Al final se estableció, como se ha hecho con autores anteriores, un diálogo. La admiración respetuosa fue la tónica.

A Ana se le dijo, y es cierto, que su poesía era como ella: Trasmite armonía, serenidad. Al leer los poemas de Ana Castillo uno no queda decepcionado. Nuestra autora respondió a estos "piropos" diciendo que siente el espíritu poético como ese tener sensibilidad ante la vida. El verso no es más que un gesto vital. En uno de los poemas: Habitando desiertos, alguien dijo que encontraba a la autora.

También se subrayó que su poesía no era mecánica y que ella no era poeta de un solo estilo. Ana asintió a este comentario aludiendo a ese ejercicio poético continuo al que se ha sometido siempre. Pasó, dijo, de la construcción de un soneto a la poesía de verso blanco o libre. En este estilo poético es donde dice sentirse más a gusto. Lo suyo son versos endecasílabos, una estructura para ella, una de las mejores, donde vierte sus inquietudes.

El poemario está lleno de bellos contrastes. Esta apreciación la ratificó la autora de La música de las horas” notando que todo él es una búsqueda, una fusión de encuentros hacia lo esencial. En realidad los versos aquí vertidos tienen un sentido mágico extraordinario. Ana comentó que hasta llegar al final tuvo que podar bastante. Quizás por esto los poemas son redondos.

Sorprendía la utilización de los colores pero lo que llamó la atención fue empleo de la figura del ángel. A esto respondió Ana diciendo que esta figura era la sublimación de todas las situaciones complicadas. Es como un transcender todo dejandonos llevar por esa parte angelical que llevamos todos.

En definitiva, cuando uno abre este poemario se encuentra con un sentido de la búsqueda muy particular. No es un buscar individual es la búsqueda, con tonalidades metafísicas del meta-relato donde el nosotros inicia la andadura. Este plural habla de una humanidad concebida en un lugar “otro” “en los bellos jardines del espacio. El poemario se cierra con un deseo por parte de esa humanidad inquieta el de “invocar a los ángeles”.

Se comentó el estilo de la portada del último libro. Una portada negra que llama la atención y a la que hay que acostumbrarse porque es la línea editorial de esta empresa.

Se habló de los otros poemas, de los otros libros editados. De los poemas que se leyeron se dijo que transmitían serenidad. Y a partir de aquí se habló de ciertos elementos estructurales como son las temporalidades físicas: Mañana, tarde, noche como la que aparece en “Petra, la noche, tú…” Ana comentó que en principio la mañana le resultaba como un espacio fuente de engaños y que la noche venía a ser como el momento, el lugar de redención. Actualmente este sentido metafórico ha cambiado.

Al final de este largo dialogo con Ana Castillo Moreno, Mila y Sito Lerate interpretaron una escena de Don Juan Tenorio. Un regalo que mereció la pena y que nuestra autora supo apreciar, igual que el resto de contertulios cogidos por la voces de nuestros compañeros.







En la segunda parte de la Tertulia José Manuel Vivas nos presentó algunos poemas inéditos, todavía en el hacer del poeta y que él generosamente nos entregó para la discusión y el diálogo. Y así fue.

Los veinte poemas estaban dentro de dos partes independientes, como dos obras diferentes: La primera, titulada: La lanzadora de martillo; y la segunda, Puertas Adentro

Después de una atenta lectura Jose escuchó, de la mayoría de los contertulios, por un lado, comentarios laudatorios y por otro, con gran respeto por su forma de escribir, comentarios sobre algunas cuestiones de forma. Todo se fue aclarando. Jose, con esa elegancia atenta que le caracteriza anotó, como el más disciplinado de los alumnos, cada una de las aseveraciones.






Algunos de los poemas que se presentaban tenían un tinte social que enmarcaba los versos en la poética de la experiencia, así se justificaban títulos como Somalia, donde los versos contienen el desgarro de una situación inhumana. Un fragmento de este poema:

Otro ocaso nos precede
a este martillo
de hambres
y olvidos
polvo sobre el polvo
sangre en los fusiles
sombras que no se alejan

…y aquí el poeta que llora

por un desamor
que aún no existe

Otros poemas estaban llenos de ironía como este titulado: Consecuencias de conocer a gente que conoce a mucha gente y, además, ha leído mucho.

Había poemas que tenían como fondo las secuencias de algunas películas o el trazo de alguna canción. Así, Largo domingo de noviazgo que arranca de la película francesa Un long dimanche de fiançailles de Jean-Pierre Jeunet. El lirismo de los versos se puede observar en este fragmento del poema:

Un lugar con campanas
tan alto como un faro
tan claro como una sonrisa

Nunca oscuro como una trinchera
ni húmedo como las zanjas
de un bombardeo
con un corazón en la mano
y una bala en el vientre

En el poma que toma como fondo la canción Sea Song (Lisa Hannigan) se ve el sentimiento lírico del yo poético al contemplar el mar. De este se dijo que contenía unos versos contemplativos que ayudan a descubrir el realismo mágico de la canción de donde parte.

Me detuve
en todas las orillas
a contemplar
la espuma
de los océanos
las veredas
de las corrientes
marinas

Las velas
preñadas
por el horizonte
el humo de
los transatlánticos
y las escamas de las sirenas

Todos coincidimos en valorar el crecimiento literario de nuestro contertulio así como la profundidad de ciertos poemas presentados. Todos los poemas, se dijo, tienen un estilo definido y una traza emocionante. Una de las creaciones más valoradas fue el dedicado a su padre ya fallecido:

Mi padre hacía crucigramas
todos los días
cada mañana abría el periódico
por la última página
salvando con disimulo
el minado campo de las esquelas
para llegar hasta el laberinto
blanco y negro
del crucigrama

Mi padre hacía crucigramas
los vestía de palabras hermosas
de sílabas azules
con la urdimbre perfecta
de su extraña compostura
y yo descubría ese misterio
verbal que todo lo ordena
y compone
que coloca sus letras
justamente
y sin error posible
en el hueco asignado
en el lugar perfecto

Pasaron los días de la luz
y me recogieron las prisas
y las urgencias
pero hoy he retornado
al laberinto
blanco y negro del crucigrama
y he visto a mi padre
feliz por su hazaña
mientras buscaba de soslayo
en las esquelas
el oscuro nombre de la muerte
que no sabe de adivinanzas

ni de jeroglíficos.

José Manuel Vivas indicó que estos versos están todavía estructurándose. Muchas de las apreciaciones indicadas en la Tertulia ya estaban contenidas en su programa de trabajo; otras anotaciones las recogió, como se dice arriba, como el mejor de los alumnos, con la sobriedad propia del que se sabe crecer. A José Manuel Vivas todos y cada uno de los contertulios de Página 72 le damos las gracias por su generosa aportación, por ese saberse desprender de lo que le ha nacido y, desde esta tarde de noviembre, ya forma parte de nuestro “ethos”( θος)literario.




10 comentarios:

Mila dijo...

Mágnífico resumen, Tino, es de agradecer que te preocupes como lo haces y dediques tu tiempo en dejar todo reseñado en el blog, y así de bien. Bss.

tino dijo...

Gracias Mila. Para mí es un honor hacer resúmenes de cosas tan extraordinarias, como estas que nuestros compañeros Ana y Jose nos dejaron. Lo hago de corazón y siempre con la duda de no saber si acierto o me falta algo. Me salva vuestra gran comprensión y generosidad. Si viviera otra vida me gustaría volver a ser lo que soy y tener personas a mi alrededor como vosotros. Gracias amiga. Un abrazote

Miguel Angel dijo...

Te queremos Tino. Y nos llena como disfrutas con lo que haces.
Un abrazo.

María Blázquez dijo...

Tino, el resumen es estupendo, pero lo que más me ha emocionado es lo que le comentas a Mila:

"Si viviera otra vida me gustaría volver a ser lo que soy y tener personas a mi alrededor como vosotros."

Gracias.

Un abrazo.

Bracelli dijo...

Yo no digo nada, porque está todo dicho (y me emociono tontamente), pero Tino nos sigue regalando un trabajo inconmensurable y lleno de generosidad. Un abrazo.

Manuel Romero Higes dijo...

No pienso vivir otras vidas, así que me quedo con la actual a tu lado, amigo Tino...
A vuestro lado, amigos
María, Miguel, Antonio, Mila, Manu, Mamen, José Manuel, Trini, Sito, José Enrique...

Bracelli dijo...

A parte de todo esto, una pregunta...¿por qué siempre salgo mal en las fotos? ¿seré como un fantasma huidizo y mal presentado? ¿seré la imagen difusa de mis circunstancias?...

Manuel Romero Higes dijo...

Propongo que le regalemos a Tino una buena cámara por Reyes...

Mamen Alegre dijo...

A ver, al igual que Bracelli pensaba que todo estaba dicho, pero no, es cierto que somos "la caña", pero es evidente que Tino necesita una cámara, por Reyes o por lo que sea. :D

Inmensa la tarde. Gracias a todos, gracias a Tino que se las merece multiplicadas por mucho.

Bracelli dijo...

No es mala idea lo de la cámara, pero el factor sorpresa queda en entredicho si seguimos hablando de ello en este foro (Tino, tu haz como que no escuchas/lees nada). Y es cierto, nunca está todo dicho, siempre hay algo más que escribir, que decir, que observar...