miércoles, 20 de julio de 2011

Os comparto mi tesina del Master de políticas de género. Un abrazo

El fútbol.
Mayo del 72, tenía 6 años y una mañana de domingo, mi padre me tomó de la mano y me llevó a ver un partido: "ponte esa equipación que hay en el banquillo", era parecida a la del Inter de Milán y, en el pecho con letras blancas "La Meca de los pantalones".
Estuvimos viéndolo, y tras un montón de tiempo, me dice el entrador:"sal al campo",
conforme entré a la altura del circulo central, me llegó el balón rebotado, y de manera automática inicié lo que llevaba haciendo toda mi vida:"jugar al fútbol". Regateé al primero, me abrí a la banda izquierda, driblé al segundo, y cuando parecía que la pelota se escapaba por la línea de fondo, volví hacia atrás, me salió el portero, se la lancé al poste contrario y… !Gol!
De repente, me encontré desconcertado porque todo el mundo empezó a saltar y gritar de alegría, y muchos de ellos adultos -!como mi padre!-. Llevaron el balón al medio del campo, y cuando el otro equipo iba a sacar, el árbitro pitó el final del partido, (habíamos ganado 3-2). La gente entró al campo, me empezaron a abrazar y darme la enhorabuena. Hoy tengo 45 años, y en pocas ocasiones he sentido ese reconocimiento y autoestima. El gol es magnífico, y muchas veces le da reconocimiento a un duro trabajo de equipo, a un trabajo colaborativo, y también muchas veces de forma lúdica.
Abril del 2011. Los dos grandes equipos de nuestro país se enfrentan cuatro veces en cuatro semanas. La España masculina está dividida en dos, y yo era un espectador privilegiado, porque estaba leyendo el estupendo libro de Maria Elena Simón:"La igualdad también se aprende. Cuestión de coeducación", porque llevaba trabajando muchas horas en la tesina del master, porque soy un hombre desenganchado del fútbol y con una educación patriarcal, y porque tengo una elevada formación en este deporte y en igualdad.

Llegaba a mi centro de trabajo y compañeros que se llevaban bien durante años, estaban enfrentados a muerte futbolísticamente. Al principio pensé que los hombres somos muy torpes, porque ninguno de los millones de aficionados han elegido o decidido el color de la camiseta, el diseño del escudo, la asignación de presupuestos, los fichajes, el estilo de juego, o el entrenador, es decir, no decidimos nada, y sin embargo, nos sentimos identificados al 100% con nuestro equipo, del que nos hicimos un día hincha por alguna casualidad. Pese a intentos exhaustos de ser y sentirse muy distintos, los aficionados del Barcelona y del Madrid, se comportan igual, podríamos decir que de forma mimética.
Y más tarde, me di cuenta que no eran torpes, sino que interpretaban a la perfección "el rol del guerrero", el juego esta basado en el modelo "1-0", es decir, yo gano si tu pierdes, y no el modelo "1-1" salimos ganando los dos. Este rol nos lo define Maria Elena Simón:

7 comentarios:

Miguel Angel dijo...

La web donde podéis ver y descagar el proyecto.

https://sites.google.com/site/nuevosmodelosdemasculinidad/home

tino dijo...

Querido amigo, con toda mi admiración y respeto, unas indicaciones formales para el posteo del blog:
1º hubiera puesto como título del post del blog: EL FUTBOL.
2º.-Después hubiera indicado lo que pones como título:Os comparto mi tesina del Master de políticas de género.
3º.- Y hubiera terminado con el abrazo.

RESPECTO AL ESCRITO en general, que me parece muy interesante, corrige:

- me dice el entrador:"sal al campo", (falta la “en” de entrenador)

-(driblé) (aclara esto entre paréntesis. Los que no somos futboleros este término no lo entendemos)

-!como mi padre!- (Una admiración?)

-el final del partido, (habíamos ganado 3-2). (Donde está la coma pondría un punto y quitaría el paréntesis)

-El gol es magnífico, y muchas veces le da reconocimiento a un duro trabajo de equipo, a un trabajo colaborativo, (La expresión no quedaría mejor diciendo: “Marcar un gol es magnífico”)

-estaban enfrentados a muerte futbolísticamente (añadiría unas comillas a “a muerte” y hablando detrás de futbolísticamente)

-Y más tarde, me di cuenta que no eran torpes, (La Y inicial la quitaría)


Este rol nos lo define Maria Elena Simón: ( María lleva acento. Y después de los dos puntos pondría algo…)

De todas formas me parece muy interesante lo que nos colocas. Un abrazo

Miguel Angel dijo...

Acertijo.

No se pueden tocar pero si mirar, su fuerza está en mantener su distancia, su función en sugerir lo que está por venir, como parto de lo anterior.
Su obligación sostener el torrente preñado de la acequia, a la que empuja la curiosidad por asomarse a ver su destino.
Gemelos que comen igual, porque igual silueta tienen que tener, y su alimento la esperanza, para que todo lector espere algo más.
Espero que lo acertéis, sino alguna pista os daré.

Hola Tino, espero que estés bien y disfrutando de tus vacaciones.
Si quieres ver como continua el artículo, te lo puedes descargar entero en la web que puse en mi primer comentario, o si prefieres buscas en Google hombres por la igualdad en Extremadura, y las 10 primeras entradas que te arroja son Videos con enlaces a la web de la tesina, o link a la misma web. También puedes ver o descargar el trabajo o tesina completo.

Un abrazo amigo.

tino dijo...

Jajajjajaa, eres genial mi querido amigo. No hubiera sido mejor que nos anunciaras esto que me acabas de decir. Sabes que obedientes nos hubiéramos ido al link. Y yo dando apuntes de mejor redacción...Bueno, ahí está.
Gracias por tus buenos deseos
Iré a esa página que creo ya visité en su momento. Te comento después. Un abrazote

Miguel Angel dijo...

Pista:
el torrente que viene por la acequia está preñado de palabras y letras

Miguel Angel dijo...

Solución:
El signo de puntuación " : "
dos puntos.

Mamen Alegre dijo...

Muy interesante, no solo el relato, sino lo que nos descubres MA. Necesito tiempo para navegar por la página que contiene tu tesina.

Un abrazo, hablaremos de ello.