viernes, 6 de enero de 2012

Mañana de reyes

Amaneció de nieblas esta mañana, como aquellas mañanas de la niñez que de temprano casi no amanecía. En el patio de moreras y jardines prohibidos llegaban las primeras voces desde las casas, las ventanas, los balcones.
Voces de niños inquietos, niños alegres y madres que los despertaban con el asombro de los regalos sin abrir, de las sorpresas más inesperadas.
En aquel tiempo se inundaba la calle de una risa contagiosa, de un ejército de pelotas, muñecas, espadas de plástico, coches teledirigidos o simples peonzas de colores. Todo compartido, todo mostrado, con el orgullo inocente de toda aquella felicidad reconquistada.

Hoy, años después, muchos años después, me he levantado algo triste y de la librería he cogido un libro de poemas, Blanca Varela, por ejemplo. He depuesto la ilusión ajena y la propia, leyendo algunos versos con ternura, emocionado de las palabras, de las frases más oscuras, de las alas quebradas del poeta...

"ah señor
qué horrible dolor en los ojos
qué agua amarga en la boca
de aquel intolerable mediodía
en que más rápida más lenta
más antigua y oscura que la muerte
a mi lado
coronada de moscas
pasó la vida"

(de Ternera acosada por tábanos)

Y esta mañana de tábanos ungidos por esa extraña luz de la nostalgia, he mirado por la ventana y dentro de la densa niebla, un niño herido de alegría me ha sonreído, con ojos de luz, con la tenue sombra de la esperanza.

4 comentarios:

tino dijo...

Eres un romántico mi querido amigo, un romántico generoso porque compartes estos retazos de ilusiones pasadas, de alegrías presentes y en medio de todo unos versos de la poestisa Varela, una de las voces preclaras de la poética peruana. Precioso. Gracias amigo por estas notas de nostalgia que, aunque no está el horno para bollos, siempre viene bien mirar para otro lado con más calor que la frialdad agreste de lo político.
Gracias. Un abrazote. Tino

Mamen Alegre dijo...

Generoso y valiente. Pocos serán los que se atrevan a utilizar la palabra esperanza en los próximos meses.
Yo por lo que nos espera voy a triturarla un poco

Sería bueno esperanzarnos, esperanzar, esperar con esperanza, que politicoesperancen, que lo esperanzoso sea real, que nos leamos esperanzando que esperancemos letras y que no dejemos que nos desesperancen nunca.

Un gustazo leerle, Su Magesperanzad Rey Mago del día de la magia.

Un abrazo.

Trinidad Ródenas Alcón dijo...

Qué bello texto. Gracias por el regalo que nos haces. Con mi cariño y
contagiada de tu esperanza.

Bracelli dijo...

Gracias a vosotros/as por la generosidad y el compromiso. La esperanza no podemos perderla, jamás. Si así fuera moriríamos en vida, seríamos cuerpos inertes merodeando por las cloacas del desamparo, y no lo meremos, al menos el resto de la humanidad..., las alimañas no tiene esperanza ni corazón, pero dirigen el mundo y lo colapsan de tristeza. No se lo permitamos...