sábado, 13 de octubre de 2012

FRENTE AL ESPEJO

Poso frente a ti
y me niegas tres veces.
Rompes en mil pedazos
aquella desnudez adolescente.
Mantienes la mirada
y me envuelvo en tus fríos,
y recubro mi piel
de una muerte más lenta.

Apenas te conmueves.

No es tu esencia fingir,
yo no te culpo.
Sellemos con un pacto la contienda:
acéptame cual soy, sin maquillaje,
y alcanzaré esa paz
que escapa al tiempo.

1 comentario:

tino dijo...

Interesante poema que nos sitúa ante la esencialidad del paso del tiempo. Buen planteamiento de esta metafísica de la temporalidad del ser, de lo propio ante sí mismo.
Un abrazote. Tino