sábado, 12 de noviembre de 2011
Madredeus
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Tertulia de diciembre

En la próxima tertulia de diciembre contaremos con la presencia de Antonio Burillo Puig. La presentación de este autor la hará nuestro contertulio Miguel Angel Navarro.
Antonio nace en Tarragona en 1963. Desde 1992 reside en Extremadura, donde ha participado y publicado en las antologías de los talleres literarios de la Universidad Popular en los años 2003, 2004 y 2005 con dos poemas y un cuento. Forma parte de la Asociación Cultural Cálamus de Jaraiz de la Vera, donde ha publicado otro cuento, en compañía de los otros componentes de la misma, titulado "Un torrente gota a gota". Ha participado también en las antologías Sembrando Ilusiones 2 y 3, Ediciones Cardeñoso. Posteriormente, en 2007, publica en esa misma editorial dos poemarios recopilatorios: Piel romántica y Tan sólo una palabra. Actualmente es el presidente de la cátedra literaria del Ateneo Ciudad de Plasencia y colaborador de Punto Radio Norte de Extremadura del programa literario de esta emisora.
Para dialogar con el autor partiremos de su primera novela:“El convento de la discordia”, inmersa dentro del género policíaco. En la novela se presenta una trama interesante entre Carolynn Brighley, una policía estadounidense , el agente federal Leslie Tremaine y Dixie.
Carolynn Brighley, viaja a Francia para residir durante seis meses en un convento de monjas de clausura del país y cumplir con una misión que aún desconoce. No estará sola. Hasta allí le acompañaran Leslie Tremaine y Dixie, "sólo Dixie"। En esta aventura nada es lo que parece। Toda ella tiene un tono enérgico y citadino .
Merece la pena leerla. A cada contertulio de Página 72 se le enviará la novela por correo electrónico.
Absolutamente hombre (Página 73 [pasar página])
para que no te obedezca
no estoy dispuesta a olvidar.
Te viviré si quiero
en mi boca o en la de tus poemas.
Si quiero te amaré
hasta cuando no sientas mis tacones
ni yo advierta tus bufandas
hasta que pueda llegar a odiarte.
Te harán pedazos
con almohadas o mirándote a los ojos
pero cada uno de esos añicos
forjará un cobarde absolutamente hombre.
Muere a los 84 años el poeta Tomás Segovia

Tomás Segovia nació en España en mayo de 1927 y hace una horas murió en México. Son dos datos fríos que, sin embargo, resumen bien la trayectoria vital de un poeta marcado por la Guerra Civil, un hecho que lo convirtió en niño del exilio republicano. La palabra vital es importante porque nunca dejó que esa marca fuera la de la derrota. "Pasé un poco de hambre", decía. "Sufrí una pobreza relativa, pero a cambio de eso viajé, conocí países, estudié libremente. No tengo por qué reclamar nada". [Leer más] [Su blog y su obra]
martes, 8 de noviembre de 2011
El poeta malagueño Álvaro García gana el Loewe de poesía

El poeta Álvaro García (Málaga, 1965) ha sido galardonado con el XXIV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe. El premio está dotado con 20.000 euros y la edición de la obra en la colección Visor. Un total de 957 obras procedentes de 33 países se han presentado este año al XXIV Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe .
El jurado que ha fallado el Premio ha estado presidido por Carlos Bousoño, y compuesto por Víctor García de la Concha, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Antonio Colinas, Luis Antonio de Villena, Pablo García Baena, Joaquín Pérez Azaústre, ganador de la pasada edición y Jaime Siles
Loewe, a través de su Fundación, convoca desde 1987 con carácter anual este galardón como estímulo a la calidad en la creación poética en lengua castellana. Se premia con 20.000 euros una obra inédita de al menos 300 versos y, opcionalmente, está prevista la concesión de un accésit de 7.000 euros a la vez que la edición del libro a un autor menor de 30 años, cuando el premio haya sido otorgado a un poeta de mayor edad. Los libros premiados son publicados dentro de la Colección Visor de Poesía.
Para saber más del poeta podéis visitar su web (http://www.alvarogarcia.org/)
lunes, 7 de noviembre de 2011
Página 73 (pasar página)
domingo, 6 de noviembre de 2011
Tertulia de noviembre. Ana Castillo y Jose Manuel Vivas.

El viernes cuatro de este mes hemos vuelto a tener la Tertulia, la segunda de este segundo año de Página 72. En ella contamos con la presencia de Ana Castillo Moreno que a partir de su nuevo libro “La música de las horas” nos hizo un recorrido por toda su obra literaria. Su primer libro fue “El despertar de las adelfas” editado por la Diputación badajocense y presentado, en aquellos días del dos mil, por nuestra contertulia Trini Ródenas.
Ana nos leyó un poema interesante, titulado: NUEVAMENTE. (Fragmento)
Esplende la mañana, nuevamente.
Es fúlgido metal el eco del asfalto.
Hiende mi piel exhausta
un frío descarnado, nuevamente
El mismo año publicó un nuevo poemario Vuelos de eternidad, prologado por Rafael Rufino Félix. Un poemario dividido en tres partes: Recuérdame, Vuelos, Eternidad. Ana nos leyó varios poemas, el primero escogido de la segunda parte y del que también colocamos algunos fragmentos:
IV
La mañana ha llegado
cubierta de oro viejo
y con ella la nube,
tan alta como un sueño,
orlando mis anhelos y mis noches…
y el segundo de los poemas tomado de la tercera parte (pag.43)
III
El beso ha sublimado nuestros cuerpos.
Ascendamos ligeros y embriagados,
vacíos de reloj y calendario,
exento s de la noche la mañana,
redimidos, al fin, de la tristeza.
Al siguiente año, en el dos mil uno Ermitaño Ediciones de Daniel Casado publicó “Petra, la noche, tú…” Una visita a la ciudad jordana de Petra.
Atardece.
Se viste la luz de blanco,
a estas horas, en Jordania.
Una extraña impaciencia me posee.
Petra aguarda tras las colinas.
Ana terminó leyéndonos algunos poemas del reciente libro “La música de las horas”, publicado por Vitruvio. El poemario está dividido en tres partes, a través de las cuales el poeta va transitando en una búsqueda de sí mismo. Interesante libro. Ana se sintió contenta de compartir esta presentación del reciente poemario en la Tertulia de Página 72.
Algunos de los poemas fueron:
I
BÚSQUEDA
Nosotros,
que fuimos concebidos
en los bellos jardines del espacio,
como savia insegura
anegada en nostalgia
habitamos la Tierra.
SOLEDAD
Junto al camino,
un hombre solo.
Otoño. La luz se aleja.
Inmóvil,
sobre la tierra fría,
un hombre aguarda.
HABITANDO DESIERTOS
A salvo del poema te creías
pero anoche
el ritmo de la angustia
empapó tu almohada.
Los versos y sus pausas regresaron
para violar tu boca.
Te ha sorbido el desierto.
Habías olvidado que a tu vida
le toca en este tramo ser arena.
EL REGRESO
Has vuelto a la misma lluvia
que te inició en el amor.
Hoy no te acompaña nadie.
La cercanía del agua
hará posible el olvido.
Esta lluvia te ha marcado.
No eres libre.
En la tibieza redonda de sus senos
te cobijas.
LA SONRISA . (Fragmento)
Alguien sonríe
y su sonrisa se abre como el mundo
donde te reconoces.
Por eso, has encendido los muebles;
con la urgencia del hambre,
has dispuesto la mesa
y has saciado las copas
con los vinos mejores.
II
ENCUENTRO
El ángel descendió sobre sus senos
con la torpe inquietud
de la fragancia que desciende
por vez primera.
Fue hermoso contemplarlos:
humanos y divinos por igual.
LA MISMA SENDA . (Fragmento)
El agua moja mi capa blanca.
Es la mañana. Está lloviendo.
Camino aprisa por las aceras.
La lluvia empapa mi pelo negro,
mi blusa roja,
mis pies descalzos.
PASILLOS APAGADOS . (Fragmento)
Si te decides, ven,
me dices siempre.
Pero yo me quedo aquí, sin hacer nada.
PASOS ENCENDIDOS. (Fragmento)
Te busqué toda la noche
con los pasos encendidos.
Tuve miedo al tropezar
con punzantes cicatrices
de mis piernas,
pero yo no permití
que el dolor me detuviese:
necesitaba encontrarte.
INVISIBLE
Penetro tus pupilas.
Soy un ángel
reflejado en los ojos
de otro ángel.
Después, al abrazarte,
abrazo al universo.
Es lento el goce.
No pesa.
Invisible el amor.
III
FUSIÓN
Como una enorme serpiente
sobre sí misma enroscada,
la Tierra gira buscando el centro.
Así el hombre.
CERTEZA. (Fragmento)
Voy a alcanzar el último destello.
La bruma de los siglos
me privó de su imagen.
El diamante que busco
tiene un nombre.
EL MILAGRO
Junto al camino,
dos miradas se encuentran.
Nada más puro
que un poniente de otoño
ya incapaz
de acallar la certeza del milagro.
Llegas. A mi lado caminas.
El espacio se expande
cual inmenso paraguas.
La tersura del frío
vierte una paz distinta.
TOCO EL DÍA
Si te toco, toco el día.
Ahora es ayer y mañana
por más que se empeñe el tiempo
en devanar espejismos
para confundir mi rumbo.
Tú eres la meta.
Siete días orientados
hacia un único sentido
lo confirman.
La certeza de tu piel
no deja lugar a dudas.
EL CÍRCULO
Amar de sol a sol,
esa es la cima.
Desde el punto de luz
donde adormece el pájaro
mecido por rosadas aureolas.
El pájaro que expande
un embeleso azul
alrededor del cuello.
Tú y yo,
dos astros singulares
fusionando sus auras en la suma.
Reconocernos completos.
Haber trazado el círculo es la cima.
ESCRIBIR
Escribir cuando las palabras
se niegan a poblar el aire
porque, al hacerlo,
pretenden salir sin orden
y se acumulan, terribles, en la garganta.
Escribir
cuando las palabras se niegan
a abandonar la quietud
porque, al hacerlo,
son afilados cristales que hacen sangrar.
Escribir siempre.
No para esculpir grandes piedras
sino para invocar
a los ángeles.
Al final se estableció, como se ha hecho con autores anteriores, un diálogo. La admiración respetuosa fue la tónica.
A Ana se le dijo, y es cierto, que su poesía era como ella: Trasmite armonía, serenidad. Al leer los poemas de Ana Castillo uno no queda decepcionado. Nuestra autora respondió a estos "piropos" diciendo que siente el espíritu poético como ese tener sensibilidad ante la vida. El verso no es más que un gesto vital. En uno de los poemas: Habitando desiertos, alguien dijo que encontraba a la autora.
También se subrayó que su poesía no era mecánica y que ella no era poeta de un solo estilo. Ana asintió a este comentario aludiendo a ese ejercicio poético continuo al que se ha sometido siempre. Pasó, dijo, de la construcción de un soneto a la poesía de verso blanco o libre. En este estilo poético es donde dice sentirse más a gusto. Lo suyo son versos endecasílabos, una estructura para ella, una de las mejores, donde vierte sus inquietudes.
El poemario está lleno de bellos contrastes. Esta apreciación la ratificó la autora de “La música de las horas” notando que todo él es una búsqueda, una fusión de encuentros hacia lo esencial. En realidad los versos aquí vertidos tienen un sentido mágico extraordinario. Ana comentó que hasta llegar al final tuvo que podar bastante. Quizás por esto los poemas son redondos.
Sorprendía la utilización de los colores pero lo que llamó la atención fue empleo de la figura del ángel. A esto respondió Ana diciendo que esta figura era la sublimación de todas las situaciones complicadas. Es como un transcender todo dejandonos llevar por esa parte angelical que llevamos todos.
En definitiva, cuando uno abre este poemario se encuentra con un sentido de la búsqueda muy particular. No es un buscar individual es la búsqueda, con tonalidades metafísicas del meta-relato donde el nosotros inicia la andadura. Este plural habla de una humanidad concebida en un lugar “otro” “en los bellos jardines del espacio”. El poemario se cierra con un deseo por parte de esa humanidad inquieta el de “invocar a los ángeles”.
Se comentó el estilo de la portada del último libro. Una portada negra que llama la atención y a la que hay que acostumbrarse porque es la línea editorial de esta empresa.
Se habló de los otros poemas, de los otros libros editados. De los poemas que se leyeron se dijo que transmitían serenidad. Y a partir de aquí se habló de ciertos elementos estructurales como son las temporalidades físicas: Mañana, tarde, noche como la que aparece en “Petra, la noche, tú…” Ana comentó que en principio la mañana le resultaba como un espacio fuente de engaños y que la noche venía a ser como el momento, el lugar de redención. Actualmente este sentido metafórico ha cambiado.
Al final de este largo dialogo con Ana Castillo Moreno, Mila y Sito Lerate interpretaron una escena de Don Juan Tenorio. Un regalo que mereció la pena y que nuestra autora supo apreciar, igual que el resto de contertulios cogidos por la voces de nuestros compañeros.

En la segunda parte de la Tertulia José Manuel Vivas nos presentó algunos poemas inéditos, todavía en el hacer del poeta y que él generosamente nos entregó para la discusión y el diálogo. Y así fue.
Los veinte poemas estaban dentro de dos partes independientes, como dos obras diferentes: La primera, titulada: La lanzadora de martillo; y la segunda, Puertas Adentro
Después de una atenta lectura Jose escuchó, de la mayoría de los contertulios, por un lado, comentarios laudatorios y por otro, con gran respeto por su forma de escribir, comentarios sobre algunas cuestiones de forma. Todo se fue aclarando. Jose, con esa elegancia atenta que le caracteriza anotó, como el más disciplinado de los alumnos, cada una de las aseveraciones.

Algunos de los poemas que se presentaban tenían un tinte social que enmarcaba los versos en la poética de la experiencia, así se justificaban títulos como Somalia, donde los versos contienen el desgarro de una situación inhumana. Un fragmento de este poema:
Otro ocaso nos precede
a este martillo
de hambres
y olvidos
polvo sobre el polvo
sangre en los fusiles
sombras que no se alejan
…y aquí el poeta que llora
por un desamor
que aún no existe
Otros poemas estaban llenos de ironía como este titulado: Consecuencias de conocer a gente que conoce a mucha gente y, además, ha leído mucho.
Había poemas que tenían como fondo las secuencias de algunas películas o el trazo de alguna canción. Así, Largo domingo de noviazgo que arranca de la película francesa Un long dimanche de fiançailles de Jean-Pierre Jeunet. El lirismo de los versos se puede observar en este fragmento del poema:
Un lugar con campanas
tan alto como un faro
tan claro como una sonrisa
Nunca oscuro como una trinchera
ni húmedo como las zanjas
de un bombardeo
con un corazón en la mano
y una bala en el vientre
En el poma que toma como fondo la canción Sea Song (Lisa Hannigan) se ve el sentimiento lírico del yo poético al contemplar el mar. De este se dijo que contenía unos versos contemplativos que ayudan a descubrir el realismo mágico de la canción de donde parte.
Me detuve
en todas las orillas
a contemplar
la espuma
de los océanos
las veredas
de las corrientes
marinas
Las velas
preñadas
por el horizonte
el humo de
los transatlánticos
y las escamas de las sirenas
Todos coincidimos en valorar el crecimiento literario de nuestro contertulio así como la profundidad de ciertos poemas presentados. Todos los poemas, se dijo, tienen un estilo definido y una traza emocionante. Una de las creaciones más valoradas fue el dedicado a su padre ya fallecido:
Mi padre hacía crucigramas
todos los días
cada mañana abría el periódico
por la última página
salvando con disimulo
el minado campo de las esquelas
para llegar hasta el laberinto
blanco y negro
del crucigrama
Mi padre hacía crucigramas
los vestía de palabras hermosas
de sílabas azules
con la urdimbre perfecta
de su extraña compostura
y yo descubría ese misterio
verbal que todo lo ordena
y compone
que coloca sus letras
justamente
y sin error posible
en el hueco asignado
en el lugar perfecto
Pasaron los días de la luz
y me recogieron las prisas
y las urgencias
pero hoy he retornado
al laberinto
blanco y negro del crucigrama
y he visto a mi padre
feliz por su hazaña
mientras buscaba de soslayo
en las esquelas
el oscuro nombre de la muerte
que no sabe de adivinanzas
ni de jeroglíficos.
José Manuel Vivas indicó que estos versos están todavía estructurándose. Muchas de las apreciaciones indicadas en la Tertulia ya estaban contenidas en su programa de trabajo; otras anotaciones las recogió, como se dice arriba, como el mejor de los alumnos, con la sobriedad propia del que se sabe crecer. A José Manuel Vivas todos y cada uno de los contertulios de Página 72 le damos las gracias por su generosa aportación, por ese saberse desprender de lo que le ha nacido y, desde esta tarde de noviembre, ya forma parte de nuestro “ethos”( ἦθος)literario.